“Mi confrontación con la docencia”
Desde la niñez mi visión fue la de
ser maestro, pero el transcurrir de los años y no haber tomado una decisión
segura de lo que quería profesionalmente, me lleva que al salir de la
secundaria seguir con el bachiller. Durante el bachiller, irónicamente según mi
vocación profesional se perfilaba para ser Lic. en Derecho cosa que me reí
(siento no poseer ese carácter) , pero me decido en tomar el área de las matemáticas
(aprendí de un gran maestro I.Q.I. quizás esto influye mucho por ese gusto) y al
final de cuentas egreso como Ingeniero Químico Industrial en la Facultad de Ingeniería
Química, de la Universidad
de Yucatán. Cabe aclarar que recuerdo,
sin menos preciar a nadie, entre mis mejores maestros de matemáticas he tenido
tres y todos ellos I.Q.I., hablando durante mi bachillerato, ¿Coincidencia o casualidad? que hasta la fecha
los recuerdo, su modo de enseñanza, la personalidad que marcaban, la
flexibilidad, autoritarismo y sobre todo ese don que tenían para enseñar. Durante
el periodo por la facultad no olvido que me gustaba apoyar a una maestra a dar
asesorías a jóvenes de secundaria, sintiendo ese gusto me enfrento por primera
vez a un grupo de nuevo ingreso a la facultad, un curso propedéutico de
matemáticas, que en ningún momento recuerdo haber tenido nervios, jeje.
Ya egresado como I.Q.I. empecé a
laborar como químico analista en la única cervecería de la península yucateca
pasando por todas las áreas de control de calidad y de supervisión, esto
durante 15 años hasta el cierre de esta empresa, pero en menos de 5 años de
ingresar a la cervecería nunca dude en la oportunidad que se me presenta en ese momento de suplir a
un compañero de la fábrica que daba clases en un Colegio llamado “Conalep”.
Desde ese momento compagino dos labores mi profesión de la cual me preparé
académicamente y la otra que yo traía
desde siempre. Nunca he sentido que dar clases sea un trabajo, siempre soy del
pensar e inculco en el alumno hacer algo que nos guste y que de ellos recibamos
esa remuneración como todo trabajador. Tampoco quiero decir que no me gustó mi
etapa como químico industrial, al revés, aprendí mucho de esa experiencia, al
tomar responsabilidades, mejores tomas de decisiones y sobre todo llevar una calidad total que fui implementando
en mi enseñanza.
El ser un profesor es una gran
responsabilidad, ya que para poder enseñar, es el primero y mejor preparado que
debe estar, no solo en su área sino en todos aspectos porque bajo nuestra
responsabilidad esta el saber educar a
los jóvenes que son el presente de nuestro país. El ser profesor me enorgullece
por que siento la necesidad de transmitir mis conocimientos que esta vida me ha
favorecido, bien recuerdo a aquellos maestros que con disciplina, comprensión,
pero rígidos en su educación me
enseñaron y que quedaron en mi memoria, de igual manera siento cuando los alumnos
al pasar los años nos encontramos y me dan las gracias por lo que aprendieron
de mí porque ahora les es útil. Creo que la mayor satisfacción como profesor es
recibir ese agradecimiento y es cuando digo que el objetivo se logró.
El ser profesor de enseñanza media
superior me ha llevado a prepararme constantemente, no he cursado mayor grado
que la licenciatura pero si me actualizo en cursos de docencia, diplomados,
recurrir a estrategias de enseñanza etc, y conforme aprendo cada vez más me
siento más interesado en la educación porque esto nunca acabará, además los jóvenes hoy día a este nivel requieren de
nuevas estrategias en su enseñanza así como las oportunidades de
enseñanza-aprendizaje que tenemos que ponerlas al día.
En esta noble labor que desempeño
creo se compara con pocas donde de viva voz, escuchas el agradecimiento por
parte del alumno por el resultado que uno busca como docente en dejar huella
constructiva en ellos, los propios comentarios de compañeros docentes que
admiran el trabajo de uno, esto en verdad es una gran satisfacción que valoro
mucho y me fortalece cada día y me obliga prepararme más para la educación de
los jóvenes.
Lo contrario a la satisfacción pues
no concuerdo con los planes de estudio ostentosos y ambiciosos para periodos de
clases que se cortan cuando no se está bien programado, cuando preparo las
clases usando la tecnología de informática y sin previo aviso en los instrumentos
de trabajo están fuera de servicio, siento incomodidad que por fuerza
mayor se corta el programa ya planeado.
En estos aspectos que veo de manera negativa siempre he buscado tomarlos como
reto y una oportunidad para poder hacer mejores tomas de decisiones y no
perjudicar el proceso de enseñaza-aprendizaje. Me enseñó mucho el trabajar en
una empresa privada donde el tiempo y recursos son oro, a lo cual buscamos la
eficiencia y eficacia.
Mi experiencia como alumno es de importancia en esta especialización para mi preparación profesional. Procuro ser una persona disciplinada, ordenada y ver los retos como oportunidades para mi desarrollo, no dejo de aprovechar las oportunidades de capacitación y actualización en lo que docencia se refiere, mi actitud siempre enfocado a la enseñanza y aprendizaje del alumno. Me cuesta mucho estudiar asiganturas con abundante literatura, pero sé que vale la pena.


